Suecia sin gluten: viaje por Escandinavia Parte 2

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Continuamos con nuestra aventura esta vez por tierras suecas. País de Ikea, de los Premios Nobel y de los paisajes de ensueño, en Orgullo celiaco recorrimos Suecia de oeste a este y descubrimos muchos sitios en los que los celiacos pueden comer sin riesgo de contaminación.

Día 5 en Gotemburgo

Desde el puerto de Frederikshavn cogimos el ferry que nos llevaría a la primera ciudad sueca que visitamos, Gotemburgo: 3 horas en el barco, con lluvia incluida, en las que cruzamos el estrecho de Kategat y adelantamos el almuerzo de bocadillo. Por curiosidad visitamos el bar-supermercado del ferry y encontramos poquísimas cosas sin gluten.

Nos bajamos del barco para conocer la ciudad que nos recibió con una impresionante tormenta y una hora de camino al hotel desde el puerto. Afortunadamente, el día se despejo durante unas horas y pudimos explorar un poco el casco antiguo y el barrio de Haga.

Después de estudiar las ofertas sin gluten de la ciudad incluida la posibilidad de cenar en el hotel, apostamos por cenar en una de las cadenas de pizzerías más famosas a nivel internacional, y que sin embargo en España no hemos llegado a probar: Pizza Hut. Nos sorprendió muy gratamente el hecho de poder pedir la pizza que quisiéramos con base sin gluten. Además, adaptaban las ensaladas para celiacos por ejemplo eliminando los trozos de pan en la ensalada césar. Cenamos muy bien y aunque en un principio no queríamos tirar de cadenas de comida rápida, en algunas ocasiones en lo más cómodo cuando estás muy cansado y lo más barato en países de este tipo.

En el hotel que nos alojamos teníamos desayuno incluido, lo cual viene muy bien despues de tantos dias viajando. Era de la cadena First Hotels y aunque tampoco era tan variado como los desayunos de España, estuvo bastante bien. Tenían un gluten free corner con totador, pan y cereales, además del fiambre, café y zumos.

Día  6 en Örebro

Un camino de 3 horas en coche nos lleva a la ciudad de Orebro, junto en mitad del país y rodeado de lagos y bosques. Nos hospedamos en una de las casas más molonas que podeis imaginar, una pequeña cabañita en el campo con todo lo necesario y en la que puedes recrear la típica escena invernal de Suecia! El dueño es un hombre mayor que vive en la casa de al lado con el que hablamos de todos los lugares del mundo por los que había viajado con su mujer (incluso estuvieran de tour por Andalucía durante una semana!). Nos escapamos a la ciudad para visitar el famoso castillo (al que recomendamos ver por fuera mejor que por dentro) y caminar por el casco antiguo. A estas alturas del viaje tuvimos que para en un supermercado Lidl para comprar algo de comida (fruta, queso, tomate y algunas chuches) además de un chubasquero para la lluvia y el frío!

Esa noche cocinamos en la cabaña arroz frito con cebolla, jamon york y tortilla francesa, al menos algo caliente para el frío. Sin duda fue una experiencia inolvidable!

 

Día 7,8 y 9 en Estocolmo

Desde Örebro tomamos rumbo a la capital del país con unas ganas tremendas de descubrir todo lo que esta magnifica ciudad nos podía ofrecer. Una vez instalados en el apartamento en el que ibamos a dormir durante las 3 noches siguientes (por fin en un mismo lugar). La ciudad se asienta sobre 14 islas perfectamente conectadas, por lo que resulta muy práctico comprar un bono de transporte para recorrer la ciudad durante los días que estemos y poder usar metro, tranvía, autobús y barcos para movernos.

La oferta sin gluten en la capital del país sueco es mucho más amplia que en el resto de ciudades. El primer día almorzamos y cenamos en el apartamento, que también contaba con horno. Exploramos la ciudad a pie y en barco y terminamos en el famoso casco antiguo llamado Gamla Stan, donde descubrimos una heladería con carta de alergenos y unos helados impresionantemente buenos.

El segundo día en Estocolmo fue el día de los museos. Visitamos el famosísimo Museo Vasa que alberga un galeón del siglo XVII naufragado y rescatado 300 años después. Volvimos a nuestro apartamento para almorzar y por la tarde continuamos con las visitas al Museo de Historia “Historiska” y el Moderna Museet o Museo de Arte Moderno, ambos gratuitos y muy amenos. Para cenar descubrimos una hamburguesería muy recomendada que servía opciones sin gluten: Phil’s Burger. Un lugar muy agradable y nada caro en el que comimos super bien como podéis ver en las fotos.

El tercer día decidimos visitar a primera hora el palacio real de Drottningholm al que llegamos en autobús. El palacio está situado en entorno sinigual y alberga unos jardines de ensueño. Lo mejor es que desde allí podíamos coger un barco que nos devolvería al centro Estocolmo en un precioso y tranquilo viaje por las aguas del Báltico durante el cual aprovehcamos para almorzar nuestro bocadillo. Como el barco nos dejaba en el Ayuntamiento aprovechamos para unirnos a la visita guiada en español y conocer así el interior del edificio. Desde allí cruzamos de nuevo en barco hasta otra de las islas y subir a uno de los mejores miradores desde el que admirar la ciudad de Estocolmo: Monteliusvägen.  Para terminar de sacar partido a nuestro bono de transporte cogimos una vez más uno de los barcos que te llevan a la isla de Djurgarden, donde están casi todos los museos, y recorrer el puerto. Luego volvimos a Gamla Stan y desde allí fuimos al apartamento para cenar.

Día 10 en Kalmar

Con mucha pena nos despedimos de Estocolmo para llegar a Kalmar, ciudad de relax para los suecos. Una vez nos instalamos en el alojamiento (esta vez tuvimos que compartir casa con los propietarios), nos escapamos a ver el famoso Castillo de Kalmar desde fuera, ya que llegamos tarde a la visita en español. Caminamos a la ciudad y tomamos pasteles y té en una de sus cafeterías. Es muy típico en Suecia practicar lo que ellos llaman “Fika”, que no es más que tomar un café o un té con pasteles a mediodía. En esta cafetería descubrimos que había muchos pasteles etiquetados como sin gluten, así que aunque no fue nada barato, nos sentamos a hacer un poco de Fika y degustar un té con pasteles.

Por la tarde decidimos cruzar a la isla de Öland, un trozo de tierra muy largo y estrecho que esta justo en frente de la ciudad de Kalmar y que ofrece unas impresionantes playas de arena blanca. Allí acabamos nuestro día para volver a la ciudad a cenar. Probamos 2 opciones: Subway y Max. Como sabéis Subway es una famosa franquicia de bocadillos que podemos encontrar en cualquier parte, lo bueno es que en Suecia también disponen de pan sin gluten para preparar bocadillos y que los celiacos puedan disfrutarlos. Max es un franquicia sueca muy similar a MacDonals que también incluye una hamburguesa sin gluten, aunque hay que pedir el menú infantil, pero la variedad de ingredientes tanto en Max como en Macdonals es mucho mayor que en España.

Día 11 en Lund y Malmö

Último día de viaje. Muy cansados pero con pena por tener que marcarnos y no poder seguir disfrutando de las vacaciones y de lo que ofrece Escandinavia. De Kalma viajamos en coche hasta Lund, ciudad universitaria situada en el sur del país. Allí nos esperaban unos amigos españoles que viven allí y nos enseñarían la zona. Tras un paseo por el casco antiguo de Lund, las facultades y la catedral, nos fuimos a almorzar a Meat, un restaurante de carne a la brasa que puede resultar caro pero adaptan sus precios a mediodía para que facilitar el almuerzo a todo tipo de bolsillos. Aquí pedimos un sandwich con pan sin gluten, que aunque no aparecía en carta nuestro amigo habló con el camarero y le dijo que disponían de pan sin gluten y podían adaptar en sandwhich. Tras el almuerzo nos llevaron a la biblioteca de la universidad para tomar café en su cafetería regentada por un venezolano. Resulta que allí también tenían pasteles sin gluten, echos a bsase de almendra y volvimos a practicar el fika.

Ya por la tarde fuimos a conocer la ciudad de Malmö, a tan solo 15 kms de Lund. Casualmente nos encontramos con el Malmöfestivalen, un festival de musica en el que ademas puedes degustar comidas de todo el mundo. Así que cenamos en uno de los puestos de comida, en este caso era comida koreana: arroz con verduras preparado en una plancha aparte al ser sin gluten (hasta en los puestos de comida tienen en cuenta la contaminación cruzada!).

Y aquí termina nuestra experiencia en Escandinavia, de momento…porque nos gustaría volver y explorar otras zonas y países. ¿Podíamos haber probado más sitios de comida sin gluten? La respuesta es “sí” pero teniendo en cuenta el nivel de vida de estos países, los precios y nuestro presupuesto para 11 días, consideramos que vimos muchísimas cosas interesantes y comimos muy bien!

Como dicen algunos , “Cuando viajamos lo hacemos antes, durante y después”, esto quiere decir que planifiques bien tu viaje antes de hacerlo, disfrútalo al máximo cuando estes allí y guarda grandes recuerdos!

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